¿Cuántos viejos verdes, nos quedan?

Por: María de la Luz  Morales

 

Muchas veces hemos escuchado que en la vida, los seres humanos para sentirnos plenos, debemos llegar a  realizar tres acciones; escribir un libro, tener un hijo y plantar un árbol. Quizá algunos han podido llegar a efectuar alguna de estas cosas.

Quienes se han tomado la tarea de esparcir un poco de vida verde, contribuyeron en la propagación de oxígeno, elemento vital que ayuda a que los seres humanos sigamos con vida.

Hace unos días al ver como talaban uno de estos gigantes de madera, mis ojos contemplaron como dejaba de existir un ser vivo,  que durante 14 años aproximadamente, observó desde las alturas, las vidas de mis vecinos y la mía, y que llegó a ser parte importante de mi calle. Ya que no sólo nos regalaba un poco de su sombra en los días que el sol estaba más intenso, sino también nos permitía tener un panorama diferente cuando llegaba el otoño y esparcía sus hojas ocre y naranja por las banquetas. El escuchar por las mañanas los trinos de los pájaros que vivían en su copa, nos alegraba el día, no obstante fue derribado y con el los años que pudo haber seguido viviendo.

Un árbol puede llegar a vivir cientos de años e incluso miles, como es el caso del árbol del tule de Santa María del Tule en el Estado de Oaxaca, al cual se le calcula  una edad de más de 2,000 años. Este ahuehuete o sabino, pertenecen a la familia Taxodiacea y su nombre científico es Taxodium Mucronatum.

Los ahuehuetes son una especie originaria de México y su nombre proviene del náhuatl ahuéhuetl que significa “árbol que nunca envejece” o “árbol viejo de agua” debido a que crecen en lugares donde abunda este vital líquido.

El diámetro del tronco de este sabino mide 14.05 metros y su circunferencia es de 45 metros con una altura de más de 40 metros.

Se calcula que este gran árbol posee un volumen de 800 metros cúbicos y tiene un peso aproximado de 630 toneladas por lo que puede considerarse como uno de los más grandes y antiguos del mundo.

Otra de las maravillas más longevas de la naturaleza en nuestro país, es el ahuehuete llamado “El Tlatoani”, que tiene alrededor de 700 años, más de medio milenio habitando en la primera sección bosque de Chapultepec.

Dentro de este gran bosque se localizan otros árboles veteranos que han sido parte de la historia de esta ciudad, uno de ellos es conocido como “El Sargento”, el cual lamentablemente ya no se encuentra con vida debido a la falta de agua. Este árbol murió en 1969, sin embargo, se sigue preservando como monumento vegetal.

Este ahuehuete llegó a medir 15 metros de alto, 40 de circunferencia y vivió 700 años. La tradición refiere que fue plantado por el gobernante de Texcoco, Nezahualcóyotl en 1460, y que fue sembrado cuando Moctezuma I, tlatoani de los mexicas, lo invitó a vivir en el bosque.

No sólo en la zona de Chapultepec podemos encontrar sabinos longevos, también en el área de Xochimilco se encuentra una gran cantidad de árboles que oscilan entre los 300 y 700 , y uno de ellos es el ahuehuete de San Juan con casi 4 metros de diámetro, 25 metros de alto y con una edad de más de 700 años.

Estas grandes maravillas de naturaleza forman parte de las leyendas narradas en nuestra historia y uno de ellos es el “El árbol de la Noche Triste”, bajo el cual Hernán Cortés lloró la derrota de una batalla contra los mexicas y la pérdida de la mitad de su ejército. Este árbol, actualmente muerto, alcanzó un diámetro de 4.84 metros y una edad aproximada a 550 a 600 años.

 Este gran ahuehuete también ha sido parte de una gran polémica entre cronistas, ya que unos aseguran que está ubicado en la Calzada México Tacuba en el Distrito Federal y otros afirman que está en la zona de Naucalpan.

 Gracias a que México goza de una gran biodiversidad podemos encontrar este tipo de ahuehuetes, pinos,  pirulís y abetos no sólo en el centro del país, sino también en estados del norte y sur de  la República. Tal es el caso de los Pseudotsuga que pertenecen a la familia de las pináceas, mejor conocidos como abeto de Douglas.

 En estudio realizado para el ensayo Árboles longevos de México se localizaron este tipo de pinos vivos con edades de 550 hasta 600 años, sólo en cuatro sitios ubicados en los límites de los estados de Durango y Chihuahua.

 En la Sierra Madre Occidental el pino triste Pinus lumholtzii, se distribuye en altitudes de 2,100 a 2,600 metros es una de las coníferas más adaptadas a colonizar sitios con afloramiento de roca madre, alta pedregosidad y suelo de reacción ácida. Esta especie se localiza en localidades de Chihuahua, Durango, Jalisco, Aguascalientes, entre otros estados, en donde puede superar los 300 años de edad, por lo que es una de las coníferas más longevas de los bosques mixtos.

 En cuanto al género Cupressus como Cupressus lusitanica Mill. Puede alcanzar más de 300 años de longevidad en sitios de El Salto en Durango.

 Este tipo de especies tan longevas por lo regular presentan un tronco corroído por las inclemencias del tiempo, las plagas que los llegan a dañar  y por la zonas en las que habitan, debido a que crecen en suelos escarpados en donde muchas veces se presentan vientos muy fuertes y en donde el agua escasea, sobreviviendo únicamente con el agua de lluvia.

 En el informe que proporciona el Inventario Nacional Forestal y de Suelos de 2004-2009, se publicó que en México existen sólo 2% de árboles viejos o supermaduros, el 23% lo ocupan los maduros, el 14% los muy jóvenes y el 61% los jóvenes.

 Lamentablemente se ha ido reduciendo el número de ejemplares longevos y maduros, debido a la deforestación, la contaminación y los cambios intensivos del suelo, que no sólo terminan con los árboles, sino también con las especies que habitan en ellos.

 Ahora mi calle no sólo se ve triste y vacía, sino que además se dejaran de escuchar esos pájaros que tenían su nido en el árbol y que ayudaban a la cadena alimenticia.

 El desequilibrio ecológico, que está ocurriendo actualmente, se debe en gran medida a la falta de consciencia de las personas, así que  ayuda a preservar las especies que existen actualmente o si aún no has hecho una de estas acciones que un ser humano debe hacer en la vida para sentirse pleno comienza por plantar un árbol.

Fuente de consulta para gráficas

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