El arte no es sólo belleza,  también es funcionalidad y mucho mejor si es el resultado de una concienciación ecológica, una prueba de ello es la Broom Chairs o Silla Escoba diseñada  por Philippe Starck y fabricada por  Emeco  con materiales de reuso.

Su singular nombre es porque está hecha a base de propileno de residuos (75%) y fibra de madera (15%) materiales que por lo regular serían barridos  y desechados,  pero no por Starck ‘un tipo que  lleva una escoba y empieza a limpiar el taller y con este polvo hace magia’.

Mediante el proceso de reciclamiento los desechos industriales de fábricas de plástico, fibras de madera, aserrín y virutas se convierten en materiales compuestos duraderos, bellos y utilizados inteligentemente.

El concepto de diseño fue primordialmente resolver un problema ecológico antes que la belleza, aun así cumple con ambas características porque la belleza de la silla radica en su sencillez.

 

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