Para reflexionar

Por: María de la Luz Morales

Este fin de semana, encendí mi televisor después del medio día y como hace mucho no lo hacía, debido a falta de tiempo, sintonicé el canal once del Instituto Politécnico Nacional, a esa está hora se transmite central once, que en mi opinión es una de las mejores barras de esta televisora.

Mientras limpiaba mi hogar escuchaba las recomendaciones que cada fin de semana tienen para visitar algunos sitios de interés y las opiniones de los chicos del CECyT 8, debido a que el programa se transmitió desde esta sede.

Pasaban los minutos y yo continuaba con mis labores, hasta que decidí suspenderlas y prestar mayor atención a un programa que inició a las 14:00 horas y que lleva por nombre “Pies en la Tierra”.

En esta emisión se proyectan las vidas de trece jóvenes que deciden colaborar con algunas organizaciones civiles y vivir experiencias humanitarias a lo largo de una semana.

En cada episodio, uno de estos adolescentes viaja a una comunidad o albergue para vivir de cerca las dificultades a las que se enfrentan los habitantes de zonas de bajos recursos.  

El capítulo que atrajo mi atención por completo,  trató de una chica de 22 años que se alejó de su familia y sus comodidades paras brindarle ayuda a una organización que tenía como objetivo crear una ludoteca.

La creación de este lugar se llevó acabó en uno comunidad de Xochimilco, la cual no cuenta con los servicios de agua, drenaje y pavimentación.

Una de la habitantes de este sitió le brindó alojo a la voluntaria, la cual vivió experiencias que marcaron su vida.

Al mostrarte los problemas a lo que se enfrentan cada día estas personas, me hizo reflexionar y ver que muchas veces las personas dejamos de valorar ciertos servicios con los que contamos, la vida que tenemos y sobre todo algunas ocasiones no nos solidarizamos con nuestro prójimo.

El simple hecho de observar las condiciones en las que viven las personas de esta comunidad, me estremeció e hizo que rodaran por mis mejillas lágrimas de impotencia y tristeza.

¿Nos hemos deshumanizado a casó? O ¿por qué muchas persona viven en está situación?.

Más personas debemos de sumarnos a acciones como estas, en donde la recompensa no tiene que se monetaria sino humanitaria.

Podemos empezar ayudando en no desperdiciar tanta agua, en auxiliar a personas discapacitadas a cruzar alguna avenida o si tenemos ropa que ya no nos queda y que se encuentra en buen estado podemos donarla algún albergue o a personas que la necesiten.

Programas como este nos ayudan a crear conciencia de nuestras acciones y darnos cuenta que con pequeñas acciones podemos ayudar a cambiar las vidas de los que menos tienen.

 

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