¿En qué momento dejamos de disfrutar la ciudad?

Quizás justo en el momento en el que le cedimos la escala que determina su crecimiento al automóvil. Hoy en día es difícil concebir la vida humana sin el uso del automóvil. Recorrer grandes distancias, encontrarse con el tráfico, tocar el claxon, buscar lugar para estacionarse, y la ciudad responde a ello; Segundos pisos, pasos a desnivel, grandes complejos de estacionamiento.

¿Y qué pasa al bajarnos del automóvil?

Nos encontramos con guarniciones de banquetas de tamaños inadecuados (porque fueron pensadas para automóviles), además, las banquetas están desniveladas, con grietas o adoquín mal colocado que puede provocar, tropiezos y accidentes.
Hay una falta de equipamiento urbano o un exceso de él en ciertas zonas que evita una circulación peatonal fluida, abundan las zonas en donde es imposible entablar una conversación por la contaminación auditiva provocada por los vehículos y avenidas que te toman minutos para cruzar, porque hay una excesiva preferencia al tránsito vehicular que al peatonal.

La habitabilidad cómoda y segura de una ciudad se pierde cuando no prestamos atención a sus pequeños detalles y es que son los detalles de una ciudad los que podemos disfrutar a escala humana, porque hay que entender que este relajo no es culpa del automóvil sino del momento en el que le damos la preferencia a él como medida del diseño urbano y arquitectónico.

Una de las frases celebres del Arquitecto Mies Van Der Rohe, encierra el punto clave para encontrar una solución, “Dios está en los detalles” y es aquí donde podemos aplicar todo el universo de la accesibilidad a favor de la ciudad.

La accesibilidad, según la definición del glosario de términos sobre discapacidad es:

“La combinación de elementos constructivos y operativos que permiten a cualquier persona con discapacidad, entrar, desplazarse, salir, orientarse y comunicarse con el uso seguro, autónomo y cómodo en los espacios construidos, el mobiliario y equipo, el transporte, la información y las comunicaciones.”

Pero, si bien es cierto que la discapacidad ha ido de la mano con el concepto de la accesibilidad, esta idea puede y debe ir más allá, si logramos libramos de los paradigmas de la discapacidad y la discriminación de grupos minoritarios y entendemos como principio que TODOS somos personas con diferentes sumas de ideas, cualidades, habilidades, gustos y necesidades, lograremos diseñar no para un grupo objetivo de personas, sino para personas que elijan libremente.

Si logramos despejar, la palabra discapacidad de la definición de accesibilidad que leímos unos párrafos arriba; sin hacer la palabra menos sino entendiendo que la discapacidad es parte de la suma que forma a la naturaleza humana; tendremos que la accesibilidad son las pautas que nos llevaran a lograr una función en el diseño arquitectónico y urbano, que entiende al usuario en escala humana.

Una arquitectura realmente humana, que entiende la necesidad del transporte pero no le da una prioridad por encima de los detalles que el ser humano requiere para disfrutar su ciudad y así no sentirse excluido sin importar sus características individuales.

Hoy en día, existen varios ejemplos de espacios que entienden la diversidad humana, y no aplican un concepto de accesibilidad rígido o estrictamente normativo, aunque no se alejan de él.

Uno es “High Line Park” en Nueva York, Estados Unidos de Norteamérica, donde aprovechando la estructura elevada de una antigua vía del sistema de trenes de la ciudad, se construyo un parque lineal, con áreas de descanso y circulaciones adecuadas para un gran rango de personas.

La ciudad que discrimina

                                                             Fotografía High Line Park NY: BBC UK

Siendo muy interesante el anfiteatro, por su solución de rampas incorporadas a la gradería.

anfiteatro del high line park

                                                                Imagen de anfiteatro en High Line Park alojada en Happy Urbanist

Hoy, los que vivimos en la Ciudad de México, comenzamos a ver islas de accesibilidad. El sistema de Metrobus, la nueva línea del metro y algunos museos están incorporando elementos accesibles como rampas adecuadas, semáforos con alarmas sonoras, circulaciones sin excesivos cambios de nivel y pisos con pavimentos táctiles, pero aun nos falta vincular esas islas entre ellas a lo largo de la ciudad.

Un “siempre pendientes” es la promoción del tema y la concientización de las personas, en diferentes niveles, tanto gobierno, como al público general y en la formación académica de profesionales involucrados con ello.

Pues solo teniendo la conciencia y la promoción se llegara al entendimiento de lo vital que es contar con una ciudad accesible.
Es decir, una ciudad llena de detalles vinculados a escala humana, que entiende y por lo tanto, no discrimina al usuario.
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Referencias útiles:

Glosario de Términos sobre Discapacidad

Compilación de términos y definiciones sobre discapacidad + Convención de Naciones Unidas sobre Los Derechos de las Personas con Discapacidad (Lectura Fácil)

Guía de Recomendaciones de Diseño Universal para el Sector Turismo

En el año 2012, en un esfuerzo conjunto entre CONADIS y SECTUR se elaboro la “Guía de Diseño Universal para el Sector Turismo” que compila conceptos y normas arquitectónicas de accesibilidad y diseño universal en México

New York’s High Line: Why cities want parks in the sky

Artículo sobre High Line Park

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tarjeta Arq. Esteban

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