Eso de recibir energía en el equinoccio de primavera es una tradición que ciertamente ninguno de los mexicanos desconocemos por completo. Pero me di a la tarea de investigar un poco, para saber porque justo las zonas arqueológicas son el lugar predilecto para este energizante ritual.

Naturaleza contemplativa

Naturaleza contemplativa. Foto: Jaqueline Rivera

 

Si ponemos en el buscador la palabra “pirámide” encontramos un sinfín de información, una muy útil (si eres historiador, arqueólogo o algo similar) y otra un tanto inútil pero divertida, así que después de esta amplia búsqueda bibliográfica puedo decir que el equinoccio es un momento en el cual la tierra está iluminada por el sol de igual forma en el hemisferio norte y en el sur. Para recibir toda la energía proveniente del sol, lo mejor es visitar un lugar alto y así poder estar un poquitito más cerca del cielo. Y lo más importante de todo es vestirse de blanco, tal vez por la tranquilidad que representa el color, aunado digo yo a no morirse de calor al recibir la energía.

 

El problema radicó  en que el 21 de marzo este año cayó entre semana, si nos dieron el puente, pero verán que no es lo mismo ir a recibir energía un lunes en puente que el mero día del equinoccio, así que emocionada por ir a recargar baterías, busque un lugar cerca de la ciudad pero que como ya verán a continuación cuando pisas la plazuela de verdad que te olvidas de esta tan contaminada urbe.

 

Perspectiva

Perspectiva. Foto: Jaqueline Rivera

 Pues ahora sí, saliendo del metrobus Tenayuca (el cual podemos tomar saliendo del metro Buenavista y ésta colinda con la línea de insurgentes y zócalo, así como con el suburbano) cruce la calle y a media cuadra, me encontré con San Bartolo Tenayuca. Un pueblo a la antigua, donde el aire de estrés que se respira día a día se olvida, ves a gente mayor reuniéndose alrededor de unos juegos para niños y a niños jugando por todos lados, y por si esto fuera poco una linda fuente en donde, con el calor equinoccial, las ganas de echarse un chapuzón ¡están a la orden del día!.

 

La zona arqueológica se encuentra al pie del cerro del Tenayo, en la Sierra de Guadalupe, presenta características similares a los basamentos del Templo Mayor y Tlatelolco. Está dedicado a Tláloc y a Huitzilopochtli. Dentro, puedes encontrar también el museo del sitio “Xolotl”, el cual hace un recuento de uno de los grupos étnicos más importantes de la cuenca de México, los Chichimecas, quienes se caracterizaron por ser nómadas, cazadores, recolectores y realizar actividades bélicas.

 Petroglifo

Petroglifo. Foto: Jaqueline Rivera

 

Creo que se volverá uno de mis sitios favoritos, pues queda muy cerca de la ciudad, es accesible… y bueno, una agua de horchata y una linda compañía en este sitio creo que es algo que le recomiendo a todos, no solo en el equinoccio del año que viene, sino cualquier día, una escapada, y no olviden por supuesto, vestir de blanco je je. ¡Sé que les gustará!

 

Datos del autor:

 

tarjeta Jacqueline Rivera

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