Cada uno de nuestros actos hacia quienes nos rodean ya sean positivos o negativos desencadenan una serie de reacciones que perdurarán o no en el interior de los receptores del mensaje, y de la vibra con la que se envío este. Quien no ha sentido cuando alguien se dirige a nosotros con molestia no sólo se distingue en el tono de voz, actitud o expresión facial, pues hay un algo que emana de la persona que nos denota más que una molestia.

Algunas veces hemos escuchado por ahí que pensamientos positivos generan acciones positivas y a pensamientos negativos, lo que la vida nos deparará será de la misma índole, pues bien el Dr. Masaru Emoto demuestra mediante una serie de experimentos aplicados en el elemento más sensible sobre la tierra, el agua, que lo que vibremos por así decirlo puede ser tangible y puede construir o bien destrozar estructuras tan complejas como el de este líquido vital.

El agua, es el elemento que da origen a la vida en este planeta, gracias a ella nos mantenemos en pié día a día, ya que nuestro cuerpo se constituye de un 80% de ella, nos hace reflexionar acerca de la actitud que deberíamos tener ante la vida y el planeta. Si sólo arrojamos maldiciones, guerras, contaminantes, despreocupaciones e ingratitud hacia el planeta tierra, es el agua la primera en captar el mensaje y transformarse de maneras insospechadas, si por el contrario revirtiéramos esas actitudes y enfocáramos nuestras fuerzas en cuidarla, estimular los pensamientos de paz, de armonía etc, la constitución química y física de la molécula cambiaría en beneficio nuestro. 

Los invitamos a observar con detenimiento este documental completo acerca del estudio realizado por el Dr. Masaru Emoto, en honor a este líquido y por la esperanza de un cambio de mentalidad.

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